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10 formas de hacer enfadar a un japonés

Niña japonesa enfadada

Se piensa que si un japonés se enfada es porque alguien ha debido cometer un error grave. La imagen del japonés tranquilo y paciente se ha creado, en parte, porque pocas veces presenciaremos a un japonés mostrar su irritación en público. Sin embargo, eso no significa que no estén enfadados. Es más, cuando la paciencia se agota (incluso la de los japoneses), uno termina por exteriorizar sus verdaderos sentimientos. A continuación, voy a enumerar diez formas y situaciones con las que hacer que a un japonés le salga humo por las orejas.

Hacer cola en el konbini

¿Cómo? Pero si en Japón siempre solemos ver perfectas colas para entrar en cualquier parte, incluso para comprar chocolates en San Valentín. ¿Qué tiene el konbini que provoca la ira de los japoneses más impacientes? Precisamente, los konbini (tiendas abiertas las 24 horas) se utilizan para emergencias, cuando el resto de supermercados están cerrados o cuando se lleva mucha prisa. En determinadas horas del día, sobre todo a la hora del almuerzo, la afluencia de clientes en un konbini es mayor a la del resto del día. Muchos japoneses están deseando pagar y regresar lo más rápido posible. Si los dependientes no son lo suficientemente rápidos atendiendo se forman colas que incluso entorpecen la circulación del resto de clientes. Si habéis entrado en algún konbini os habréis fijado en que estos no están diseñados para soportar grandes colas. Los japoneses valoran mucho el tiempo, por lo que para no hacer enfadar a los clientes, en el momento en el que estos empiezan a acumularse, uno o dos empleados abren rápidamente nuevas cajas para atender a la voz de 次のお客様どうぞー (que pase el siguiente cliente).

La impuntualidad

Japonesa esperando
Derechos: Flickr (mrhayata)

A estas alturas todos conocemos la puntualidad de los japoneses (desde una opinión personal, permitidme ponerlo en duda). Lo que sí es cierto es que llegar tarde a una entrevista de trabajo o incluso a una cita con una chica hará que la imagen que tenían de ti quede por los suelos. Si quieres hacer enfadar a un japonés, sé impuntual. Por supuesto, lo normal es que este no te recuerde que has llegado tarde y mucho menos expresará su molestia, pero recuperar su confianza (sobre todo si se trata de una entrevista de trabajo) es tarea complicada. Pero la impuntualidad de la que realmente quería hablar es la del transporte público. La hora de llegada/salida de los trenes, metros y autobuses es tan exacta que en el momento en el que se produce algún retraso injustificado tenemos a una horda de japoneses quejándose e incluso denunciando. Viéndolo así, podemos pensar que llegar diez o quince minutos tarde no tiene importancia, pero también hay que tener en cuenta que el retraso producido en un tren podría generar el retraso de cientos de trabajadores.

Poner excusas

¿Qué ocurre cuando los trabajadores llegan tarde debido a un retraso en el tren? Por suerte, tienen un justificante impreso (llamado chienshoumeisho) que recogen en la estación y sirve para mostrar a sus empresas que los motivos del retraso no son culpa del trabajador. Sin embargo, para el resto de errores que cometemos no sirve de nada poner excusas. No solo eso, sino que además haremos enfadar al perjudicado. En Japón es mejor pedir disculpas por haber cometido el error (aunque no sea tu error) y esforzarse en evitar que vuelva a suceder. El resto de palabras sobran. Se valora mucho más el hecho de intentar superarte a ti mismo que la veracidad de la excusa que utilices, y es que este es otro problema, pueden pensar que estamos mintiendo con nuestra excusa. Es algo que aprendí cuando estuve trabajando a tiempo parcial. Los motivos de por qué habían sucedido una serie de problemas no tenían que ver conmigo y tenía justificaciones reales para demostrarlo. Sin embargo, mi jefa se enfadaba aún más si intentaba explicárselas. Lección aprendida.

Ensalzar logros personales

En Japón no está bien visto el que intenta destacar sobre los demás, pues todos los esfuerzos se realizan, aunque de manera individual, para conseguir una meta en común. Esto conlleva a que los logros conseguidos sean premiados de manera colectiva. Por este motivo, es muy irritante para los japoneses cuando alguien expone y ensalza sus logros individuales ante ellos. Para que sea más sencillo de entender expondré algunos ejemplos reales que he experimentado y posteriormente comentado con mis amigos.

1. Algunos miércoles jugaba al fútbol sala con alumnos de Rikkyo externos al club del que formé parte el año pasado. Entre nosotros, aparte de mi, había otros estudiantes de intercambio, concretamente, un hawaiano, un australiano y dos alemanes. El resto eran japoneses. Uno de los alemanes siempre se atribuía el éxito de haber marcado gol. Incluso a veces, sin ni siquiera participar en la jugada. Todos los goles eran 'gracias a él'. Los japoneses (y los que no eran japoneses) acabaron tan hartos que tuvimos que dividir los equipos en japoneses VS extranjeros para no coincidir en su mismo equipo.

2. Ir contando a todo el mundo lo altas que son tus calificaciones. Eso sí que ponía a mil a mis compañeros de clase. En mi clase de Comunicación Intercultural éramos solo dos extranjeros entre tantos japoneses, un estadounidense casi cuarentón muy muy fan de Zelda y yo. El bueno de Link (llamémosle así) entablaba conversaciones con el resto de alumnos solo para exponer y mostrar las calificaciones de sus trabajos de clase, o más bien, cuando estas eran altas. Cuando no había calificaciones que mostrar se dedicaba a contarnos todo lo que sabía sobre ciencia (estudió biología), cuánto tardaba el café en hacer sus efectos y un montón de historias con las que demostrar su sabiduría. Es ese deseo de sobresalir, de destacar, el que sienta tan mal. Con esto no quiero decir que los japoneses no consigan metas personales e individuales, sí que lo hacen, pero está mal visto presumir de ellas.

3. Continuando con mis experiencias en la Universidad de Rikkyo, en la clase de comprensión auditiva había un alumno de intercambio que casi en cada discurso se vanagloriaba de haber aprendido japonés sin esfuerzo y en poco tiempo. Está claro que existen personas a las que no les cuesta tanto trabajo conseguir algo, pero en Japón sienta bastante mal que uno presuma de ello. En estos casos, es mejor 'mentir' y decir que ha sido muy duro conseguir ese nivel de japonés, ya que como dije en puntos anteriores, el esfuerzo es más valorado.

Dormir sobre alguien

Japonés molestando en el tren
Derechos: Flickr (hern42)

Puede parecer contradictorio, pero quedarte dormido en el tren sobre el hombro de alguien sienta muy mal a tu almohada humana. Digo contradictorio porque son muchos los japoneses los que empiezan a inclinarse hasta que acaban planchando la oreja casi en el regazo del vecino. Es algo que ocurre muy a menudo y que si utilizas mucho el transporte público en Japón verás más de una vez. Eso sí, rara vez escucharás a alguien levantar la voz en forma de protesta o dar un manotazo como el que espanta moscas. Aunque esto no quiere decir que el dueño del hombro afectado no se ponga de mal humor.

Sentarse estorbando

Ya que hablamos sobre cómo enfurecer a un japonés en el transporte público no puedo olvidarme de mencionar que los japoneses también se sentirán molestos si la persona que está a su lado no toma una postura adecuada al sentarse. En tus aventuras dentro del transporte público japonés te encontrarás con gente que se sienta con los codos hacia afuera o que invade tu territorio con su periódico. Esto es algo que irrita a personas de cualquier nacionalidad, desde luego.

Interrumpir cuando hablan

No respetar el turno de palabra es algo que hace enfadar hasta al japonés más paciente. Es la forma más fácil de hacer que un japonés te anote en su Death Note. Ni siquiera en los programas televisivos de tertulias y debates presenciarás cortes en los turnos de palabra como este. El ritmo de conversación en Japón es muy distinto al que estamos acostumbrados en nuestro país. Nosotros estamos muy acostumbrados a que alguien nos corte para matizar algo o incluso llevarnos la contraria sin haber finalizado la frase. Cuando escuchas hablar a un grupo de jóvenes japoneses desde fuera puede parecerte que no dista mucho del ritmo de conversación que podamos tener nosotros con nuestros amigos de siempre. Sin embargo, cuando entras a formar parte de la conversación te das cuenta de que tienes que tener muy presente el uso de los silencios (incluso prolongados) y escuchar bien lo que el resto está diciendo, respetarlo y no hablar hasta que esa persona haya terminado. Si lo cortas demasiadas veces conseguirás, sin duda, que se enfade.

Tener alto el volumen de los auriculares

Ante el silencio sepulcral en el transporte público japonés en algunas horas del día, lo que más molesta a los madrugadores es el alto volumen de los auriculares. Es posible que nadie llame la atención al melómano que escucha su música a todo volumen pero sí que se pueden oír los chasquidos con los labios que hacen tsk de la gente que está alrededor. Personalmente no es algo que me moleste, ya que hay auriculares que, pese a que el volumen no esté muy alto la música se escucha bastante en el exterior. Lo que realmente puede molestar es que el sujeto que está escuchando música llama demasiado la atención en un vagón en el que no se oye ni un murmullo.

Cambiar los planes en el último momento

No sé hasta que punto estáis acostumbrados a que alguien cambie de planes de manera inesperada, pero en Japón descuadrarías los horarios de todos los afectados, con el posterior enfado. No exagero cuando digo que para intentar salir con algún amigo (trabajadores y universitarios), este ha tenido que revisar su agenda y buscarme un hueco para el jueves 27 entre las 12:00 y las 15:00... del siguiente mes. Si ese mismo jueves a las 11:00 recibe mi llamada cancelando la cita probablemente se lo piense dos veces antes de volver a hacer planes conmigo de nuevo. También es cierto que depende mucho de la persona y de la confianza que tengáis con ella. ¿Sois propensos a cambiar de planes en el último momento?

Un mal servicio

No quería terminar esta lista sin mencionar los enfados de los japoneses cuando un servicio por el que han pagado no es de calidad. En este caso, he podido presenciar en alguna ocasión como estos se quejaban 'a grito limpio', siendo posiblemente casualidad, que todas las quejas estuvieran hechas por personas mayores. El servicio de las tiendas o restaurantes japoneses y la calidad del mismo debe ser exquisito, justo como los clientes esperan de este. Fallos como que ese café helado que has pedido no esté frío (ejemplo real) podría provocar la ira del cliente, por lo que los vendedores deben solucionar el problema lo más rápido posible. Cuando uno pasa en Japón una larga temporada se acostumbra a que todo funcione sin inconvenientes. El servicio es impecable. Ante esta situación, a veces tengo la impresión de que cualquier fallo parece imperdonable.

Hay que tener en cuenta que a lo largo de vuestra estancia, os encontraréis con japoneses de todo tipo. Algunos se enfadarán con todas las situaciones que aparecen en la lista, otros con solo unas cuantas y otros con ninguna (esto último lo dudo). Además, todo el texto está escrito en clave de humor, por lo que no estoy incitando a nadie a que haga un mal uso de estas situaciones. Todo lo contrario, es una manera de hacer ver que es mejor evitarlas y así huir de posibles conflictos.

¿Hay algún punto en este listado que consiga hacerte enfadar? ¿Qué harías tú para enfadar a un japonés?

Derechos portada: Flickr (mujitra)


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Sobre Ernesto Calero

Cuando llegué a Japón entendí que estábamos hechos el uno para el otro. Decidí compartir en un blog todo lo que veía y aprendía de Japón. Ahora estoy en busca y captura por soplón.
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11 comentarios :

  1. =) ¡Muy entretenido e informativo artículo..!

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    1. Muchas gracias! De eso se trataba! Mostrar situaciones a evitar mientras se lee algo entretenido :P

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  2. ¡Hola, me encanta tu blog!
    No sé por dónde preguntar esto así que lo haré por aquí. Has hecho el grado de Estudios de Asia Oriental, ¿cierto? Es una carrera que me llama mucho la atención, y me gustaría saber qué opinas de ella. Puesto que tú eres de Sevilla y yo de Barcelona, no es necesario que entres en detalles que no servirán ya que se imparten en centros distintos, pero aun así quisiera preguntar. ¿Te está siendo/te fue útil el título a la hora de buscar empleo? ¿Son muy complicadas las asignaturas? ¿Es un grado que recomiendes?
    Muchísimas gracias.

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    1. Hola Ari! Precisamente en este vídeo cuento muchos detalles de la carrera en 7 minutos! Si te siguen quedando dudas pregúntame!! https://www.youtube.com/watch?v=2NT9ADAJOxc

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  3. Mi mujer es japonesa. Si hago un post como este con las cosas que hago que la cabrean me salen 7324 razones y sin pensarlo mucho :D :D

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  4. Lo que mejor sé hacer para enfadar a los japoneses es estorbar más cuando brinco a la derecha queriendo quitarme de enmedio. Mientras no ocurra nada inesperado soy conciente de que la circulación va a la izquierda, pero cuando sucede, reacciono en automático y en mi prisa por hacerme a un lado, termino brincando a la derecha, para confusión de peatones y ciclistas. De momento no he tirado a nadie de la bici, pero creo que es porque son muy hábiles, jejeje. Por cierto me gusta tu blog. Gracias por la información que compartes, me está siendo súper útil.

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  5. Me encantan tus entradas!
    Creo que en mi vida pasada he sido japonesa, porque todo lo que mencionaste lo comparto con ellos jajaja, sobre todo en el punto que mencionaste sobre las personas que se jactan de sus logros, no es que tenga envidia, si no, el mismo hecho de que no sean modestos, me resulta muy molesto.

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  6. Que buen articulo!
    En mi piel he vivido lo de la impuntualidad (mi jefe japo nos contaba los minutos y medios minutos que llegábamos tarde!) y lo de las excusas... Esto último me dejaba descolocadísima! En el trabajo, yo intentaba explicar el porqué había ocurrido tal o cuál error, -sin ser culpa mia- sin embargo mis compañeros japoneses se enfadaban muchisimo, incluso alguna vez me llegaron a gritar! No lo entendía, pero Al final hice como tu, aprendí la lección y en vez de dar explicaciones (o excusas según ellos) me callaba y pedía perdón un millón de veces. Y ellos tan contentos!
    Me encanta tu blog y vuestros videos, seguid asi! =)

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  7. Tengo que decir, que hay cosas que hasta yo coincido la verdad...

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